Y ahí están esos cuatro bulevares
sólo son una sombra hecha de luz
laberinto de amores inconclusos
y ésta voz que los vuelve a caminar.
¿Te acordás de esos cuatro bulevares?
Cómo duele ésta pequeña terminal
ese nudo de vueltas sin regreso
y este andar en un sueño hecho remis.
No extrañás esos cuatro bulevares
y su insomnio de amor hecho de sol
y una ruta de pasos indecisos
y veinte años de otoños sin alcohol.
No es lo mismo a las dos de la mañana
caminando te pueden CAPturar
y no hay Monta que te salve de esa mierda
y no hay pájaros nocturnos que encontrar.
Ahí están esos cuatro bulevares
ya no juegan los duendes al billar
y rodamos, rodamos sin efecto
y no hay más carambolas que soñar.
Te acordás de esos cuatro bulevares
la ilusión se sigue yendo en Chevalier
colectivos de amores pasajeros
y el dolor que se escapa en el local.
No extrañás esos cuatro bulevares
ya le han roto el hechizo de su luz
a la sombra ya la han destituido
gobernantes de pavimento y neón.
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