Nada más que una flor hecha trizas
espejo de un corazón
de rígidas aristas
Nada más puedo darte
que mi largo atardecer.
Nada más que el perfume inventado
recuerdo de un pedregal
y un místico paisaje
nada más puedo darte
después de tanto andar.
Nada más que esta quietud
atrapada en un cristal
que una mano hizo flor.
Nada más que el silencio esculpido
la joya de algún jardín
con pétalos eternos
que han quebrado los viajes
los golpes de ilusión.
Nada más que esta flor detenida
la imagen primaveral
de música dormida
que deshiela en tu mano
tanto río invernal.
Nada más que esta quietud
atrapada en un cristal
que tu mano alumbró.
viernes, 11 de abril de 2025
Nada más que una flor
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